Los deberes del lunes, 2 de junio de 2014

Einstein

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.


El despropósito de las prospecciones en Canarias

“La Declaración de Impacto Ambiental positiva a las prospecciones petrolíferas en Canarias nos ha dejado completamente indignados. La concesión del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva a las prospecciones de Repsol en aguas del archipiélago canario, es injustificable y pone en peligro el medio ambiente y la economía de las islas. Las ONG ecologistas; Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF estamos completamente en contra de las exploraciones marinas en busca de petróleo, ya que significan apostar por un modelo energético basado en los combustibles fósiles, lo que es insostenible y nos lleva a un cambio climático irreversible. Nos sorprende, o no, que esta decisión tan impopular se tome una vez pasadas las elecciones al Parlamento Europeo y es aún más injustificable que no se espere al pronunciamiento del Tribunal Supremo, que estaba previsto en dos semanas.


La desigualdad está de moda

Las muy contemporáneas novelas medievales del galés Ken Follett transportan a un tiempo en que los ricos lo tenían todo, y los pobres no se tenían ni siquiera a sí mismos. Esas historias ambientadas en los siglos XII, XIII y XIV reconfortan en cierto modo al lector contemporáneo, rodeado de comodidades, libertades y garantías. La marca de aquella época era la pobreza. Como dice el propio Follett, “el príncipe más rico vivía peor que, pongamos por caso, un recluso en una cárcel moderna”. Pobreza y desigualdad no son lo mismo, pero se refuerzan una a la otra. En la pobre Edad Media la desigualdad era terrible: entre la plebe desposeída y los príncipes, señores y miembros poderosos del clero había un vacío social y económico que llevó siglos poblar.


La doctrina del 95%: El cambio climático, un arma de destrucción masiva

¿Quién podría olvidarlo? En el otoño de 2002, hubo una avalancha de “información” por parte de las figuras más relevantes de la administración Bush acerca del programa secreto iraquí de desarrollo de armas de destrucción masiva (ADM) que ponían en peligro a Estados Unidos. ¿Quién –aparte de algunos imbéciles– sería capaz de poner en duda que Saddam Hussein iba al fin a conseguir un arma nuclear? La única cuestión, como nuestro vicepresidente sugirió en el programa Meet the Press, era: “¿Cuánto faltaba, un año o cinco años?”. Y no era el único que expresaba este temor, ya que había unas cuantas pruebas de lo que estaba pasando. Para empezar, estaban aquellos “tubos de aluminio de diseño especial” que el autócrata iraquí había encargado para sus centrifugadoras de enriquecimiento de uranio como parte de su amenazador programa de armas nucleares. El 8 de septiembre de 2002, los periodistas Judith Millar y Michael Gordon lo informaron en la primera plana del New York Times.

Anuncios

Acerca de deberesparahoy

En la actualidad la gente sólo se preocupa por sus derechos. Recordarle que también tiene deberes y responsabilidades es un acto de valor que no corresponde exclusivamente a los políticos. Gandhi.
Esta entrada fue publicada en Deberes para hoy y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.